Descubriendo mi diálogo interno

Descubriendo mi diálogo interno

En una ocasión le pregunté a una de las personas a las que estaba ayudando a trabajar con su desarrollo si alguna vez se había parado frente a su reflejo en el espejo el tiempo suficiente como para sentir la necesidad de transmitirle algo a esa persona a la cual observaba.  Me miró como si estuviera diciendo yo un disparate y seguidamente me respondió que no tenía la costumbre de hablar sola…

Esta escena que acabo de describir parece algo cómica, no lo voy a negar, sin embargo para mi es fruto de una realidad lo suficientemente importante como para dedicar parte de mi labor profesional a su abordaje, me refiero a la comunicación unida al desarrollo personal.

Decidí estudiar en la facultad de ciencias de la información porque tenía una pulsión imperiosa por informar, transmitir aquello que la sociedad debía saber. Junto con mis compañeros, pasé trimestre tras trimestre estudiando teoría de la comunicación, semiótica de la comunicación de masas, comunicación escrita…tras 5 años de carrera salí con mi título bajo el brazo y sin tener “aparentemente” ni idea  de lo que significaba comunicar de verdad. Y digo “aparentemente” porque lo que yo esperaba aprender en las aulas resulta que mi cuerpo ya lo sabía.  Y es que, desde la infancia, he tenido siempre la necesidad de conectar conmigo misma cual avatar con su kuru. Me observaba, me preguntaba, me atendía, me respondía…y sobre todo tenía muy en cuenta el efecto que esa narrativa interna tenía en mí. Durante muchos años, no compartí con nadie estos rituales de introspección pensando que eran cosas mías, que seguro que nadie más lo hacía, al fin y al cabo era como un juego.  Sin embargo, para mí eran pura terapia, puro crecimiento, pura conexión conmigo y con la vida a mi alrededor. Aquello, ahora lo sé, era verdadera comunicación. Lo sé ahora que me dedico a ello. Es algo en lo que hago especial hincapié en mi labor. Estamos constantemente comunicándonos con nosotros mismos, seamos conscientes o no. Tenemos que escuchar esos mensajes, esas señales y observar qué nos quieren transmitir. Es fundamental analizar el discurso que tenemos integrado porque condiciona y mucho, por lo que si conseguimos escucharlo, saber de dónde viene y orientarlo hacia donde queremos ir, será nuestro aliado, seremos nuestros aliados. A partir del control de esa comunicación interna, podremos y sabremos cómo comunicar hacia los demás de forma consciente y  más eficiente.

Es comunicación que potencia y va de la mano del desarrollo personal. Es aquella  por la que hay que empezar a atender, la que llevamos de serie, aquella que nos conecta con quiénes somos, con nuestro instinto, con necesidades, pasiones, rechazos y dolores también. Aquella que si se desarrolla, va esparciendo el instinto allá donde lo necesitamos. Aquella que conecta nuestro arriba con nuestro abajo, nuestro dentro con nuestro fuera, aquella en la que hay que creer para crear.

Si te apetece reflexionar sobre esta cuestión, aquí te lanzo varias preguntas que te ayuden a meditar sobre tu experiencia comunicativa interna…

  • ¿Eres consciente de la conversación interna que mantienes contigo mismo?
  • ¿Generas espacios de escucha activa contigo mism@?
  • ¿Te resulta cómodo o incómodo generar esos espacios?
  • ¿Te hablas de la misma manera en la que hablaríamos a alguien a quien quieres?
  • ¿Son tus relatos internos constructivos o destructivos?

Si consideras que la comunicación personal o interpersonal es una cuestión en la que te gustaría mejorar, en DVL estamos deseando ayudarte.

Cristina de Torres Rivera
Cristina de Torres Rivera
Artículos: 2

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *