
Cada vez son más frecuentes esos episodios propios o ajenos en los que hay un sentimiento de ausencia interior, de brújula descontrolada, de sensación de sinsentido. En sos momentos de experiencia vital alejada del bienestar es cuando solemos exclamar ¿La vida es esto?
Pues no, la vida no es “eso”. La vida tampoco es un constante estado de placer, como los anuncios comerciales nos intentan hacer creer, pero tampoco un fundido a negro o a escala de grises, aunque parece que existe una tendencia a movemos entre esas dos dualidades.
Desde el ámbito profesional de comunicación y desarrollo, no es complicado ver que estas basculaciones son fruto de la polarización de nuestros días, por supuesto, pero hay algo más. Es bastante frecuente relacionar estos estado de decepción vital con una carencia personal…la falta, la pérdida de nosotr@s mism@s.
El ritmo vertiginoso, las expectativas sociales, las múltiples influencias son ya demasiado ruido ahí fuera, tanto que ya nos hemos dejado de escuchar. Si tuviéramos el tiempo, la energía y la necesidad consciente de conectar con nosotros mismos, nos daríamos cuenta de que ahí reside la clave de esa “vida con propósito” que hoy en día parece estar reservada para aquellos privilegiados que han conseguido la iluminación; pero lo cierto es que está al alcance de todos cuando conseguimos rellenar de nuestra esencia ese vacío al que nos aboca vivir para fuera. Basta de sobrevivir, ajenos a nosotros, a la deriva; abracemos nuestro propósito, reconozcamos nuestra vida con nombre propio, con sentido, con un propósito único, el nuestro.
Pero…y eso…¿cómo se hace? Pues con consciencia, intención, foco…y en muchas ocasiones también con ayuda. Por eso, compartimos aquí alguna claves introductorias que pueden resultar muy útiles si estás decidid@ a emprender el cambio de “¿la vida es esto? “ a “esta vida la vivo yo”.
- Comunicación intrapersonal, fundamental para comenzar el camino del propósito, si no sabes quién eres, tampoco sabrás qué es lo que quieres.
- Preguntas profundas, hay cuestiones poderosas que es esencial que nos preguntemos a nosotros mismos y que son llave para abrir las puertas de nuestra esencia, ¿quién soy?, ¿de dónde vengo? ¿qué quiero? ¿qué no quiero? ¿a dónde quiero llegar? ¿qué necesito ahora?…
- Establece objetivos intermedios y metas finales, en base a las respuestas de ese diálogo interior, de esa escucha interna
- Se realista, a esto te ayudará tener esa conversación sincera contigo misma
- Ten paciencia y autocompasión, puede que al comienzo de este viaje nuestras inercias internas y las externas no sean las ideales para conseguir conectar con nuestra esencia, lo sabemos, pero continua, no hay vuelta atrás.
La conquista, tu conquista, valdrá la pena, para toda la vida.
Si te encuentras en ese momento de despertar, de necesitar conectar contigo misma, de buscar las claves, en DVL somos especialistas en guiarte y acompañarte.






